'Es un pueblo antiguo y cerrado, donde permanece quizás más que en cualquier otro, los usos, las costumbres, las tradiciones populares más lejanas y la inteligencia y el valor de una vida tanto más energica que limitada, llena de capacidad expresiva, de potencia individual y de soledad.... '. Con estas palabras el escritor Carlo Levi refleja intensas impresiones de este fascinante y misterioso centro del Nuorese en su libro titulado "Tutto il Miele è finito", publicado en 1964. Orune está en un territorio protegido por las puntas de Cuccumache, Cuccureteti y Sant'Andria, dominando el valle de Marreri, en la Cerdeña centro-septentrional. La zona que rodea el pueblo, que alterna imponentes altiplanos de granito y valles profundos, está ocupada por grandes bosques de encinos y alcornoques bañados por manantiales.